HÁBITOS NUTRICIONALES

Conceptos generales

Alimento es aquello que los seres vivos comen y beben para su subsistencia. La mayor parte de los alimentos proceden de fuentes vegetales (verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas) y de animales (carne, pescados, huevos y lácteos). Existen, sin embargo, alimentos de otras fuentes, como ciertos hongos (champiñones, gírgolas).

La clasificación más habitual y utilizada de los alimentos es la que los agrupa en:

• Fruta
• Verdura y Hortalizas
• Legumbres
• Frutos secos y semillas
• Cereales (arroz, pasta, pan..)
• Leche y derivados

• Pescado
• Huevos
• Cárnicos (carne roja, carne magra, embutidos y fiambres)
• Aceites y grasas
• Ultraprocesados

NUTRIENTE

Se define como nutriente a toda aquella sustancia que bioquímicamente es esencial para el mantenimiento de los organismos vivos. Estos proporcionan la energía y los materiales de construcción para las innumerables sustancias que son esenciales para el crecimiento y la supervivencia de los organismos vivos. Un nutriente es una sustancia usada para el metabolismo del organismo, y la cual debe ser tomada del medio ambiente

Se pueden clasificar en base a la composición bioquímica en:

Los nutrientes orgánicos incluyen carbohidratos, grasas y proteínas, así como vitaminas.

Los nutrientes inorgánicos como minerales, agua y oxígeno.

En base a la cantidad en: Los simples o micronutrientes, y los complejos o macronutrientes. Los nutrientes requeridos en grandes cantidades son llamados macronutrientes y los que son requeridos en cantidades más pequeñas se les conoce como micronutrientes.

Un último concepto: Un nutriente es esencial para un organismo cuando este no puede sintetizarlo en cantidades suficientes y debe ser obtenido de una fuente externa.

Macronutrientes

Carbohidratos

Los carbohidratos son azúcares y  son clasificados por el número de unidades de azúcar: monosacáridos (tales como la glucosa, la fructosa y la galactosa), disacáridos (tales como la sacarosa, lactosa y maltosa) y polisacáridos (tales como el almidón, el glucógeno y la celulosa).

A estos dos tipos de carbohidratos (mono y disacáridos) se les conoce también como azúcares, y tienen como característica que tienen sabor dulce.

Su función más importante es la de ser fuente de energía para nuestro organismo, aportando aproximadamente 4 kcal por cada gramo.

Los azúcares los encontramos en alimentos como los dulces, el azúcar y la miel. En las frutas, las verduras y la leche también encontramos hidratos de carbono simples como son la fructosa en los dos primeros y la lactosa en el último.

Los polisacáridos los encontramos en alimentos como los cereales (arroz, maíz…), sus derivados (harinas, pasta, pan…), las legumbres, y las patatas.

Fibra dietéticaestá compuesta por polisacáridos, oligosacáridos, análogos de hidratos de carbono y otras sustancias y son resistentes a la digestión y la absorción en el intestino delgado y que fermentan total o parcialmente en el intestino grueso. Existen dos tipos de fibra, la soluble y la insoluble, según se disuelvan o no en agua

Su ingesta es muy importante, pues actúa como regulador del funcionamiento del aparato digestivo, del control glucémico y de la absorción de otros nutrientes como el colesterol.

La fibra se encuentra fundamentalmente en los cereales integrales, las verduras, las frutas, las legumbres y los frutos secos

Proteinas

Las proteínas son grandes moléculas compuestas por cientos o miles de unidades llamadas aminoácidos unidos por enlaces.

Son el principal “material de construcción” que constituye y mantiene nuestro cuerpo: forman parte de los músculos, los huesos, la piel, los órganos y la sangre
Las proteínas crean enzimas, queratina, energía, anticuerpos, aumenta el sistema inmune y ayudan al crecimiento y desarrollo celular.

Cuando comemos alimentos que tienen proteínas, éstas se digieren y se absorben en forma de moléculas más sencillas. Al final del proceso lo que obtenemos son los aminoácidos, que llegan hasta las células, allí se reordenan y forman las distintas proteínas que necesitamos.

Existen 21 aminoácidos diferentes. Algunos podemos fabricarlos a partir de otros, pero hay 9 que se consideran esenciales (valina, leucina, isoleucina, treonina, lisina, metionina, histidina, fenilalanina, triptófano) pues no pueden ser sintetizados en el organismo y tenemos que ingerirlos en la dieta necesariamente. La cantidad de aminoácidos esenciales que contenga una proteína establece su calidad.
Así, las proteínas de “alta calidad” (también llamadas de alto valor biológico o completas) son las que contienen todos los aminoácidos esenciales. Estas proteínas se encuentran en los alimentos de origen animal principalmente: carne, pescado, huevo y leche.

Los cereales y las legumbres también se consideran alimentos con proteínas de muy buena calidad, pues además de aportar mucha cantidad de proteínas, contienen casi todos los aminoácidos esenciales, complementándose entre sí cuando se toman ambos (los cereales son deficitarios en lisina y las legumbres en metionina).

Otros alimentos ricos en proteínas son los frutos secos, aunque en éstos las proteínas son más incompletas y por ello se llaman de proteínas de medio valor biológico.

Los alimentos de origen vegetal (verduras, hortalizas, frutas…) aportan poca cantidad de proteína y en general son de baja calidad (a excepción de las patatas, cuya proteína es de mejor calidad), por lo que se consideran una fuente mínima de proteínas por ello se llaman de proteínas de bajo valor biológico.

Las proteínas y carbohidratos tienen 16,7 kJ/gramo (4 kcal/gramo).

Lípidos Grasa

Las grasas son un grupo heterogéneo de sustancias que se caracterizan por ser insolubles en agua y de aspecto untuoso o aceitoso.

Las grasas son necesarias para mantener el funcionamiento apropiado de las membranas celulares, para aislar las vísceras contra el choque, para mantener estable la temperatura corporal y provee energía al cuerpo, están implicadas en la absorción, el transporte y la formación de las vitaminas llamadas liposolubles, así mismo forman parte de algunas hormonas.

Tipos de lípidos

Triglicéridos son moléculas compuestas por un glicerol y tres ácidos grasos. La composición de los ácidos grasos es la que distingue unas grasas de otras. Los ácidos grasos se pueden clasificar: Según el grado de saturación de esos ácidos grasos (que depende de la estructura química interna de ellos) hablamos de grasas saturadas o grasas insaturadas. Según la longitud de cadena de esos ácidos grasos hablamos de ácidos grasos de cadena corta (4-6 átomos de carbono), de cadena media o MCT (8-12 átomos de carbono), de cadena larga (14-20 átomos de carbono) o de cadena muy larga (> 22 átomos de carbono). La absorción, digestión y metabolización de cada tipo se hace de forma diferente. El organismo no fabrica ciertos ácidos grasos (llamados ácidos grasos esenciales) y la dieta debe suplirlos.

Grasas Saturadas

Las encontramos principalmente en los productos de origen animal: grasa de la carne, tocino, mantequilla, manteca, queso, yema de huevo, lácteos enteros… Estas grasas son, a su vez, ácidos grasos de cadena larga y muy larga (salvo la leche que contiene además ácidos grasos de cadena corta y media). También se encuentran en algunos aceites vegetales como el aceite de palma y el de coco, que son los que se suelen utilizar en la bollería industrial. Otro producto de origen vegetal que contiene grasa saturada es la margarina.

Grasas Insaturadas

Todos son ácidos grasos de cadena larga o muy larga. Pueden ser: Monoinsaturadas: Las encontramos en el aceite de oliva, los frutos secos y las semillas (como por ejemplo la soja). Poliinsaturadas: Entre ellas se encuentran los ácidos grasos omega-3 y los omega-6, que además son ácidos grasos esenciales, es decir, precisamos ingerirlos en la dieta porque no somos capaces de fabricarlos.

Son especialmente importantes en mujeres embarazadas, niños y personas mayores, porque tienen un papel importantísimo en el crecimiento y el desarrollo del cerebro, protegen las neuronas y mejoran la memoria.

El ácido docosahexanoico (DHA), que es un tipo de omega-3, además está implicado en el desarrollo de la retina y del sentido de la vista en general.

Los omega-3 se encuentran principalmente en los pescados llamados azules (sardina, salmón, atún, caballa…), las nueces, y algunos alimentos enriquecidos. Los omega-6 se encuentran en los aceites de semillas (girasol, soja, maíz), los frutos secos y la yema de huevo.

Colesterol

Su ingesta es importante por su papel en la formación de las membranas de las células, y ser precursor en la síntesis de algunas hormonas y de la vitamina D. Se encuentra principalmente en los productos de origen animal: yema de huevo, carnes (especialmente cerdo y cordero), vísceras (sesos, hígado) y lácteos enteros.

Las grasas tienen un contenido energético de 9 kcal/gramo

MIcronutrientes

Se conoce como micronutrientes a aquellas sustancias que el organismo de los seres vivos necesita en pequeñas cantidades. Son indispensables para los diferentes procesos bioquímicos y metabólicos de los organismos vivos y sin ellos morirían. Desempeñan importantes funciones en el metabolismo, al formar parte de la estructura de numerosas enzimas.

En los animales engloba las vitaminas y minerales y estos últimos se dividen en minerales y oligoelementos.

Vitaminas

Las vitaminas son compuestos químicos en general muy complejos, de distinta naturaleza, pero que tienen en común que cantidades asombrosamente pequeñas son imprescindibles para el funcionamiento del organismo.

Su principal función es la reguladora, pues actúan ordenando múltiples reacciones químicas del metabolismo que ocurren en las células.

La ausencia de algunas vitaminas causa enfermedades que pueden ser graves, y la ingesta de pequeñísimas cantidades (miligramos) puede subsanar este problema. Hay dos tipos de vitaminas:

  • Liposolubles: son las vitaminas A, D, E y K se llaman así porque se disuelven en grasa y se encuentran en alimentos que contienen grasas. Al poder almacenarse en grasa se conserva en el cuerpo, por lo que su consumo no tiene que ser diario.

Fuentes principales:

Vitamina A: Hígado, aceites de pescado, lácteos, yema de huevo, sardinas, atún. En forma de provitamina-A (carotenos) en verduras de hoja verde y colores rojos-naranjas.

Vitamina D: Exposición a la luz solar, pescados grasos, aceites de hígado de pescado (bacalao), huevos, lácteos.

Vitamina E: Aceites vegetales (soja, maíz), margarinas, frutos secos, hortalizas, verduras, cereales (germen de trigo).

Vitamina K: Verduras (espinacas, brécol, repollo), aceite de soja, aceite de oliva, legumbres.

  • Hidrosolubles: son las vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9, B12) y la vitamina C, se disuelven en agua y el cuerpo requiere de su consumo constantemente.

Fuentes principales:

Vitamina B1 (Tiamina):Cereales, legumbres (guisantes y habas), levadura de cerveza, frutos secos, carne (sobre todo cerdo), hígado.

Vitamina B2 (Riboflavina):Leche, vísceras animales, pescado, huevos, vegetales verdes.

Vitamina B3 (Niacina):Vísceras, pescados, harinas, legumbres.

Vitamina B5 (Ácido Pantotenico): Carne, cereales, legumbres, frutas, verduras.

Vitamina B6 (Piridoxina):Carnes rojas, hígado, legumbres, frutos secos, plátano.

Vitamina B8 (Biotina):Hígado, yema de huevo, frutos secos, verdura.

Vitamina B9 (Ácido cólico):Verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, grelos), coles, guisantes, garbanzos, frutas, frutos secos, cereales fortificados, hígado.

Vitamina B12 (Cobalamina):Sólo en productos animales. Vísceras, yema de huevo, marisco, pescado, carnes, lácteos.

Vitamina C:Frutas (fresa, kiwi, grosella, cítricos), verduras (pimiento, col, perejil, berro, brecol), vísceras.

Minerales

Los minerales inorgánicos son necesarios para la reconstrucción de tejidos, reacciones enzimáticas, contracción muscular, reacciones nerviosas y coagulación sanguínea. Los minerales deben adquirirse mediante la dieta, contenidos en diversos alimentos, siendo los principales proveedores de minerales las plantas. Estos se dividen en dos clases:

  • Macroelementos:
    • Calcio (Ca): es esencial para desarrollar los huesos y mantener la rigidez de los mismos; así mismo sirve para la reconstrucción del citoesqueleto y mejorar la excitabilidad nerviosa. La dotación de calcio que el cuerpo tiene al nacer se metaboliza rápidamente, por lo que el consumo de este es importante toda la vida. Sus fuentes naturales son Lácteos, pescados, mariscos, vegetales de hoja verde, harinas integrales, frutos secos, legumbres.
    • Magnesio (Mg): en particular, el metabolismo humano requiere de este mineral para que la función del organismo sea la adecuada. El magnesio se obtiene de la carne y los cereales. Sus fuentes son vegetales verdes, frutos secos, cereales integrales, legumbres, chocolate, lácteos, huevo, pescado
    • Hierro (Fe): se requiere para la formación de hemoglobina y, por consiguiente, el adecuado transporte del oxígeno. Sus fuentes son carnes (mayor en rojas), pescado, lácteos, algunos vegetales (en menor medida)
  • Microelementos: son minerales que el cuerpo requiere en cantidades diminutas y que se requieren para mantener una buena salud. Se conoce poco sobre su función, sin embargo, los efectos de su ausencia son bien conocidos, sobre todo en los animales.
    • Cobre (Cu): se presenta en muchas enzimas y proteínas de la sangre, el cerebro y el hígado
    • Cinc (Zn): es importante en la formación de enzimas y se asocia al crecimiento. Sus fuentes son carnes de vacuno y ave, pescados, mariscos
    • Flúor (F): se sabe que el flúor se deposita en los huesos y es fundamental para el crecimiento de estos. Sus fuentes son pescados marinos, cereales, frutos secos, té, dentífricos fluorados

Como no existe ningún alimento que nos proporcione todos los nutrientes en las cantidades que necesitamos (a excepción de la lactancia materna o las fórmulas que la sustituyen para los lactantes durante los primeros 6 meses de vida), es preciso elaborar una dieta equilibrada, esto es, una dieta que incluya alimentos de todos los grupos en la proporción adecuada para cubrir las necesidades del organismo de una forma correcta.

energía

La energía no es ningún nutriente sino que se obtiene tras la utilización de los macronutrientes por las células. Así, todos los alimentos, en función de los nutrientes que los componen, aportan energía o, lo que es lo mismo, calorías en mayor o menor medida.

Nuestro organismo gasta calorías en:

Mantener la temperatura y las funciones vitales en reposo (circulación, respiración, digestión…), es lo que se conoce como “metabolismo basal”.

Crecer: durante la infancia, especialmente en el primer año de vida y la adolescencia (épocas en las que se crece más rápido). Este gasto es muy importante y, por tanto, necesitaremos mayor aporte calórico que en otras épocas de la vida.

Moverse: por esta razón, en función del grado de actividad física, nuestro organismo necesitará más o menos aporte de energía.

Alimentos

Cereales

Cereales (arroz, maíz, trigo, avena, cebada, centeno, mijo, sorgo y triticale principalmente) y sus derivados (harinas, pan, pasta, galletas, bollería) son alimentos ricos en hidratos de carbono complejos (almidones), fibra (especialmente los productos integrales), vitaminas del grupo B y minerales (fósforo, potasio, magnesio y calcio). También contienen cantidades importantes de proteína de buena calidad aunque no es completa (deficiente principalmente en lisina). El contenido en grasa es muy bajo, esta no es saturada y tiene poco colesterol

Pan Es un alimento energético Contiene carbohidratos complejos, pero se absorben rápidamente Bajo contenido en fibra, menos los integrales o los derivados del centeno o avena La proteína, 7-10%, es de calidad pero suele ser deficitaria en lisina Contenido bajo en grasa menos en los panes de molde.

Cereales de desayuno Son también altamente energéticos, con gran contenido en hidratos de carbono (aunque el contenido en azúcares puede ser muy elevado), hierro y vitaminas del grupo B (pues muchos de ellos están enriquecidos), proteínas, y bajo contenido en grasa.

Bolleria y galletas Su valoración nutricional depende de los productos empleados para su elaboración. Son ricos en carbohidratos y grasas.

Pasta Alimento energético Contiene carbohidratos complejos (almidón), y se absorben lentamente. La proteína, 12-13%, es de calidad pero suele ser deficitaria en lisina Contenido bajo en grasa pero debemos tener presente que cambia si es pasta al huevo.

Arroz contiene principalmente almidón. Su contenido en proteína es de calidad y contiene más lisina. Es una fuente importante de vitaminas del grupo B, especialmente B1.

Patatas Es alimento energético. Contiene principalmente carbohidratos complejos (almidón), que se absorben lentamente. Si se consume cocida y fría (por ejemplo en ensalada) parte del almidón se hace resistente a la digestión y éste tiene un efecto parecido a fibra. El contenido en proteínas es bajo (2%), sin embargo la proteína que contiene es de alta calidad, con alto contenido en lisina. Tienen poca grasa y esta no es saturada. Son una buena fuente de potasio, además de contener pequeñas cantidades de magnesio y hierro. En cuanto a las vitaminas, contiene cantidades importantes de vitaminas del grupo B (B1, B6, ácido fólico) y vitamina C. Hay que tener en cuenta que el valor nutricional de este alimento (como en todos) depende también de la forma de cocinado, aumentando el valor calórico por aumento del contenido graso cuando se consumen fritas.

Azúcares Incluimos en este grupo la sacarosa, la fructosa, el jarabe de glucosa, la lactosa y la maltosa. Tienen sabor dulce Son productos energéticos y son de absorción rápida. Forman parte de alimentos como la leche, las frutas o la miel. Se utilizan como edulcorantes en alimentos y medicamentos, y formando parte de golosinas, refrescos, helados, productos de bollería.

Alimentos Grasos y Aceites

Se caracterizan por:

Ser alimentos muy energéticos Con gran contenido lipídico Tienen acciones funcionales esenciales

Grasas de origen animal

Dentro de este grupo incluimos la manteca de cerdo, el sebo de vacuno y cordero, la mantequilla y los aceites de pescado. A excepción de los aceites de pescado, estos productos son ricos en grasas saturadas y colesterol. Son fuente además de vitaminas liposolubles, especialmente A y D. Los aceites de pescado por su parte se caracterizan por su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (principalmente DHA y EPA) y vitaminas liposolubles.

Grasas vegetales

Forman parte de este grupo la manteca de coco, de cacao, la margarina vegetal y los aceites vegetales.

La manteca de coco es rica en ácidos grasos saturados de cadena media (MCT). Es una de las grasas principales usadas en la bollería industrial.

Manteca de cacao la encontramos en chocolates y bombones, contiene mezcla de ácidos grasos saturados y monoinsaturados (oleico).

La margarina vegetal está compuesta por aceites vegetales de maíz, girasol, soja u oliva. Contiene ácidos grasos insaturados (oleico, omega-3, omega-6) y saturados. Además contienen ácidos grasos llamados “trans”, resultado de los procesos de elaboración industrial de estos productos, y que se consideran perjudiciales para la salud.

Los aceites vegetales según procedencia son los aceites de oliva, palma, coco, soja, girasol, maíz y otros menos usados (cacahuete, sésamo, cártamo, algodón…). En general todos ellos son ricos en ácidos grasos omega-6. El aceite de soja además es rico en ácidos grasos omega-3.

El aceite de oliva tiene un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados (oleico) y su proporción adecuada en ácidos grasos omega-3 y 6.

El aceite de palma y el de coco tiene además ácidos grasos saturados de cadena media.

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Carne, pescado, huevos

Carnes

Alimentos plásticos o constructores Ricos en proteínas de alto valor biológico Contienen grasa sobre todo saturada. Son fuente de vitaminas sobre todo del grupo B Aportan hierro, fósforo, zinc

Embutidos

Características semejantes al de las carnes Las sometidas a salazón son ricas en sal (sodio), también en nitritos

Huevos

Aportan proteínas de muy alta calidad (las de mayor calidad de todos los alimentos), sobre todo en la clara. Contienen grasas esenciales y colesterol sobre todo en la yema Aporta vitaminas (especialmente A, D, B2 y B12) y minerales (zinc, fósforo y selenio).

Pescados

Alimentos plásticos o constructores Aportan proteínas de alto valor biológico. Fuente de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (especialmente los pescados azules), Contienen vitaminas (B1, B2, B3, B12, y en los pescados grasos además A y D), y minerales (sobre todo yodo en los pescados marinos, pero también calcio, fósforo, magnesio, zinc, hierro y potasio).

Mariscos

Son poco calóricos o energéticos. Fuente de proteínas de alto valor biológico Ricos en minerales (calcio, magnesio, fósforo, zinc, hierro y yodo) y vitaminas (B1, B2). El contenido en yodo es especialmente importante en las ostras, y el de hierro en almejas y mejillones. Aunque son alimentos poco grasos, la grasa que contienen es muy saludable, principalmente del tipo omega-3.

Lacteos

Leche Alimentos plásticos o constructores Los lácteos (leche, queso y yogur principalmente) son una fuente importante de proteínas de alta calidad, lactosa, vitaminas (especialmente A, D, B2 y B12) y minerales (especialmente calcio y fósforo). Es la principal fuente de calcio en la dieta.

yogures: son mejores tolerados que la leche cuando existe “intolerancia a la lactosa”. Pueden contener más cantidad de proteínas y éstas suelen ser de alta digestibilidad, razón por la que pueden ofrecerse a los lactantes menores de un año a diferencia de la leche entera, son una fuente de probióticos que pueden tener múltiples beneficios en nuestra salud.

Quesos Contienen menos lactosa sobre todo los maduros y proteínas de alto valor biológico parcialmente digeridas

resumiendo

  • Es importantísimo realizar una dieta equilibrada y variada.
  • La base de nuestra alimentación deben ser los alimentos de origen vegetal (verduras, frutas, cereales integrales, legumbres y frutos secos)…
  • ricos en hidratos de carbono como el pan, la pasta, el arroz o las legumbres (pues son una buena fuente de energía para nuestro cuerpo), así como las frutas y las verduras (pues son una buena fuente de vitaminas, minerales, fibra y agua).
  • También debemos asegurar un buen aporte de proteínas, especialmente en épocas de crecimiento, pero sin excedernos.
  • El consumo de bollería, dulces, refrescos y alimentos grasos debe ser escaso o nulo..
  • El agua debe ser la bebida principal.

NECESIDADES NUTRICIONALES EN LOS EIM (Errores Innatos del Metabolismo)

No existe evidencia científica de que un niño afecto de una enfermedad metabólica congénita no tenga, a priori, los mismos “mínimos requerimientos nutricionales” (MRN) que otro niño sano de su misma edad y sexo. Otra cosa es que, como consecuencia de la fisiopatología de la enfermedad, se vayan planteando a lo largo del tiempo necesidades nutricionales específicas que deben ser contempladas secuencialmente en el tratamiento de los niños afectos.

Estas necesidades exigen en muchos pacientes afectos de una EIM importantes manipulaciones dietéticas, que pueden afectar al aporte cualitativo o cuantitativo de energía, de hidratos de carbono, de lípidos, de proteínas, de vitaminas o de minerales; y ello de un modo aislado o en forma de combinaciones diversas. En aquellos casos en los que la manipulación dietética es poco importante, o consiste en la sustitución de un nutriente por otro del mismo grupo sin aparentes repercusiones como, por ejemplo, la sustitución de fructosa por glucosa o galactosa en la fructosemia, o la de galactosa por glucosa en la galactosemia, es posible utilizar como guía práctica para asegurar la administración de los MRN la “ingesta recomendada de nutrientes” para un niño sano de nuestra población y medio. Cuando la manipulación dietética sea más importante, afecte al equilibrio nutricional o requiera una severa disminución de un determinado principio inmediato, es preciso utilizar la guía de los “mínimos requerimientos nutricionales” para evitar del modo más adecuado en cada paciente, una situación de disbalance nutricional. De este modo es necesario, por ejemplo, asegurar la ingesta mínima de fenilalanina en la dieta para la hiperfenilalaninemia, o la ingesta de los mínimos requerimientos de proteínas en los defectos del ciclo de la urea.

OBJETIVOS

Mantener un balance energético positivo resulta trascendental en los pacientes afectos de una enfermedad metabólica congénita, debido a que ello permite la incorporación a los procesos de síntesis a lípidos, aminoácidos e hidratos de carbono que directamente, o a través de productos metabólicos intermedios, pueden resultar perjudiciales en la mayoría de los errores congénitos del metabolismo intermedio. De este modo tiene lugar un “lavado endógeno” que resulta en ocasiones muy efectivo para restaurar el equilibrio homeostático de la enfermedad. Por el contrario, un balance energético negativo conduce a la utilización de las reservas orgánicas de hidratos de carbono, lípidos y proteínas con la consiguiente liberación al torrente circulatorio de metabolitos potencialmente tóxicos en un buen número de enfermedades.

Puesto que en la práctica son frecuentes los problemas para lograr que el enfermo ingiera la cantidad de calorías deseadas y para que el origen de esas calorías sea compatible con las modificaciones dietéticas necesarias para el tratamiento de su enfermedad, algunos autores han recomendado como medida de seguridad que los pacientes afectos de una EIM reciban un aporte energético global superior en un 15-20% al normal.

Siempre que sea posible se utilizará la alimentación enteral por vía oral, pero, si ello no es posible, se establecerá sin demora la alimentación mediante sonda nasogástrica o gastrostomía con el fin de evitar la caída en una situación de catabolismo.

Si es preciso un suplemento energético y/o mantener simultáneamente una restricción proteica, pueden usarse módulos de polímeros de glucosa o de lípidos, o mezclas de ambos principios inmediatos en diversas proporciones, pero cuidando siempre de que en su preparación no se sobrepase una osmolaridad de 500 mmol/L antes de los 5 años, o de 700 mmol/L después de esa edad. Si se utilizan módulos de triglicéridos de cadena media en el recién nacido, es necesario que éstos no aporten más del 2% del suplemento energético con el fin de evitar la producción en exceso de ácidos dicarboxílicos, de dudoso significado para el niño.

Cuando la alimentación enteral no es posible y es necesario recurrir a la alimentación parenteral total, ésta se inicia con soluciones de glucosa al 15-20% (excepto en algunos defectos del metabolismo del pirúvico) y se continúa con las de lípidos al 20% pero, a partir del segundo o tercer día, deben introducirse de un modo progresivo las soluciones de aminoácidos indicadas en cada caso.

RIESGOS

Los niños sometidos a una dieta hipercalórica tienen el riesgo de desarrollar obesidad, seguramente tanto por el exceso calórico recibido como por el desequilibrio habitual en el origen de las calorías de la dieta. Más problemas suele ocasionar sin embargo la ansiedad familiar que se desarrolla cuando no se pueden alcanzar los objetivos prescritos por el médico como consecuencia del rechazo del alimento que la enfermedad o la dieta especial genera en el niño. La no consideración de estas situaciones y la falta de apoyo a la familia, puede hacer fracasar la dieta mejor planeada desde el punto de vista teórico.

CONTROL DE PESO

Algunos pacientes con enfermedad minoritaria tienen problemas de peso, bien por su propia enfermedad, la medicación que son factores que muy probablemente no podemos actuar. Pero la alimentación juega un papel relevante, así como la actividad física, que son factores modificables

¿Qué peso debo de tener? Índice de Masa Corporal (IMC) Una buena manera de determinar si te encuentras en un peso saludable es calcular tu índice de masa corporal (IMC). Esta medida es una relación entre peso y altura. Existen varias aplicaciones que nos permiten valorar.

En las enfermedades minoritarias puede no ser una medida suficiente, o inadecuada, y tu equipo de salud deberá recurrir a metodologías como impedancia

¿Por qué es tan importante controlar mi peso? El exceso de peso aumenta el riesgo de que desarrolles hipertensión arterial, enfermedades del corazón y también diabetes. Si tienes artritis, la tensión adicional en los músculos y las articulaciones puede hacer que empeoren tus síntomas. Para muchas personas, perder solo entre cinco y diez kilos puede reducir el riesgo de desarrollar complicaciones y hacerles sentir mejor consigo mismas. Para otros, puede resultar insuficiente al mismo tiempo que puede poner en riesgo su salud. Aunque pueda parecer simple, en realidad modificar el peso (sea ganar o perder) puede resultar complicado. Valoración cuantitativa y cualitativa de tu alimentación Como bien conoces en muchas enfermedades metabólicas hereditarias existe una limitación relevante de ciertos principios inmediatos (proteínas, carbohidratos, lípidos etc), mientras que otras lo adecuado es una alimentación saludable.

Con el fin de averiguar la cantidad de calorías que necesitas para mantener o alcanzar un peso saludable, se precisa conocer tu nivel actual de actividad. Inactivo – en su mayoría sentado o en la cama, camina poco Actividad ligera – trabajo en oficina, voy de compras, quehaceres domésticos Actividad moderada – caminar, montar en bicicleta, jardinería Actividad fuerte – caminar cuesta arriba, bailar, nadar, correr, baloncesto etc.

lectura de etiquetas

Las etiquetas de Nutrición de cada producto que consumimos son la herramienta más útil para tomar decisiones sobre nuestra alimentación. A través de ellas, conocemos que contiene esa botella, caja, bolsa o lata. Las etiquetas tienen dos partes: los datos nutricionales y la lista de ingredientes. Es sumamente importante que aprendamos a leer etiquetas y que las entendamos, ya que la primera impresión nos puede parecer imposibles de entender. Pero nos centraremos en: Tamaño de porción, calorías, total de grasas, el colesterol, el sodio y el total de carbohidratos. Tamaño de porción: hay que tener en cuenta, el tamaño de la porción y si hay varias porciones. Calorías: el total de calorías corresponde con el tamaño de porción indicado. Total de grasa, colesterol y sodio: la grasa incluye tanto las grasas buenas como las malas y las grasas trans. Consuma al mínimo las grasas trans. El colesterol lo encontraremos en productos animales. Cuidado con el consumo de sodio, sobre todo en personas con enfermedad relacionadas con hipertensión. Total de carbohidratos, fibra y azúcares: en carbohidratos, importante fijarse en cuanto de esos carbohidratos son azúcares y en cuanto fibra. Y no pasarse de la cantidad recomendada al día. Recuerda que los ingredientes aparecen enumerados según el peso. Si por ejemplo el azúcar está el primero de la lista es porque el producto contiene más azúcar y menos del resto de ingredientes.

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